• Mantenimiento preventivo — Revisión periódica de calderas domésticas e industriales, limpieza de quemadores, comprobación de combustión, análisis de gases y verificación de seguridad.
• Reparación de averías — Diagnóstico y solución de fallos en calderas de gas, gasoil, aerotermia o sistemas híbridos; sustitución de piezas defectuosas.
• Instalación de calderas — Montaje, conexión y puesta en marcha de equipos nuevos, asegurando cumplimiento normativo y eficiencia energética.
• Puesta en marcha oficial — Configuración inicial, ajustes de combustión y verificación de parámetros según fabricante.
• Atención a urgencias — Intervenciones rápidas ante fugas, fallos de encendido, bloqueos o cortes de calefacción/ACS.
• Asesoramiento técnico — Recomendaciones sobre eficiencia, mejoras, sustitución de equipos y optimización del consumo.
• Cumplimiento normativo — Aplicación de reglamentos como RITE, seguridad en instalaciones térmicas y protocolos de revisión obligatoria.