Puesta en marcha y ajuste de la extrusora/galletera: Control de la presión de vacío y alimentación de la arcilla.
Gestión de boquillas: Cambio, ajuste y limpieza de boquillas y moldes según el formato de fabricación.
Control de calidad en crudo: Verificación constante de las dimensiones del material, corte limpio y grado de humedad (consistencia del barro).
Mantenimiento preventivo: Limpieza de la zona de moldeo, engrase básico y detección de ruidos o vibraciones anómalas en la hélice o el cortador.
Coordinación zona tierras: Asegurar que el suministro de arcilla a la galletera es constante y homogéneo.