Registrar todas las operaciones económicas, ingresos y egresos. Elaborar y analizar balances, estados de resultados y flujos de efectivo. Administrar la documentación impositiva y preparar las declaraciones de impuestos. Realizar conciliaciones bancarias, revisar la nómina y mantener la auditoría interna. Evaluar el nivel de liquidez, solvencia y rentabilidad de la organización