Bajo la supervisión de la persona responsable directa, se participa en la vida cotidiana de menores en protección, realizando labores de sostenimiento emocional para generar relaciones de cooperación y un entorno saludable. También se favorece la autonomía de los usuarios ayudando en su diferenciación e individuación, y se apoya en la adquisición de nuevos aprendizajes. Además, se establecen límites, se transmiten normas sociales y se proporcionan cuidados básicos como alimentación, higiene, vestido y atención a la salud, acompañando y supervisando sus actividades diarias, tanto individuales como grupales.
El trabajo se desarrolla en turno de noche, a jornada completa, con los descansos legales correspondientes. El horario se organiza en dos rotaciones: una que incluye lunes, viernes, sábado y domingo, y otra con martes, miércoles y jueves.
Se ofrece un contrato a jornada completa en turno de noche.